Cuando pensábamos que ya tendríamos suficiente al lidiar con un Trump a la cabeza del país que más mueve los hilos de la realidad mundial, aparece un señor en la escena sudamericana que tiene muchas (sino todas) las de ganar a pesar de las atrocidades que salen de su boca.

Un nuevo sondeo confirmó el favoritismo de Jair Bolsonaro: tiene un 59% de intención de votos frente a un 41% de Fernando Haddad. La encuesta realizada por Ibope le dio 18 puntos de ventaja al candidato de derecha sobre el aspirante del Partido de los Trabajadores. La segunda vuelta de elecciones se desarrollará el próximo 28 de octubre. En la primera ronda a inicios de octubre, el ultraderechista se impuso con el 46% de los votos, frente al 29% que recibió el abanderado del PT. La encuesta de Ibope, encargada por el periódico O Estado de S. Paulo y la cadena televisiva Globo, entrevistó a 2.506 electores de 176 ciudades brasileñas entre los días 13 y 14 de octubre y cuenta con un margen de error de dos puntos porcentuales. De acuerdo a otro sondeo, divulgado por el instituto Datafolha la semana pasada, Bolsonaro obtendría en la segunda vuelta presidencial el 58% de las intenciones de voto, mientras Haddad, quien es el sustituto de Luiz Inácio Lula da Silva, acumularía un 42% de los apoyos.

Bolsonaro es un antiguo capitán del ejército retirado que viene ocupando un asiento en el Congreso brasileño desde 1991. Tiene en su haber expresiones que hacen clara alusión a la homofobia, misoginia, autoritarismo y racismo. A continuación, un selección como muestra de sus discursos.

Sobre la comunidad gay: “Al hijo que empieza a verse así, un poco gay, hay que darle una buena tunda para cambiar su comportamiento ¿no? Algunas personas que conozco me han dicho “qué bueno que me pegaron de niño, mi papá me enseñó a ser hombre” y “sería incapaz de amar un hijo homosexual. No voy a ser hipócrita aquí. Prefiero que un hijo mío muera en un accidente a que aparezca con un bigotudo por ahí… Para mí, estaría muerto de cualquier forma”. En una entrevista en mayo de 2002, acerca del casamiento gay:”No voy a combatir ni a discriminar, pero si veo a dos hombres besándose en la calle, les voy a pegar.” Por esta afirmación fue sentenciado a pagar 150 mil reales de multa. En otro reportaje con el periodista Danilo Gentile: “El 90% de los hijos adoptados (por matrimonios entre personas del mismo sexo) van a ser homosexuales y se van a prostituir, con seguridad.”
Durante una reunión en el Congreso, cuando hacía dos años que había ingresado, en 1993, defendió “la pena de muerte y el rígido control de la natalidad” como una forma de afrontar la extrema pobreza de algunas zonas del país. “Porque veo la violencia y la miseria que cada vez se extiende más por nuestro país. Quien no tiene condiciones de tener hijo, no debe tenerlos“, indicó.

Sobre la igualdad de género y el rol de la mujer: “Cuando se trata de cosas concretas, ellas no lo tienen fácil. Ellas se casan, deben tener hijos, deben vivir en casa, esto es un problema. […] Yo digo que no es posible que las mujeres estén a la par con los hombres”. En 2017, en el club Hebraica, dijo: “Fui con mis tres hijos, el otro fue también, fueron los cuatro. Son cinco hijos, pero la quinta vez me dio una debilidad. Fueron cuatro hombres, la quinta vez me descuidé y vino una mujer.” Durante una discusión con la Diputada del PT, María del Rosario, en momentos que se debatía una ley contra la violación sexual: “Quedate ahí, María del Rosario, quedate. Hace unos días me llamaste violador, en el Salón Verde, y te dije que no iba a violarla a usted porque usted no lo merece. Quedate aquí para oír”. Al querer explicar sus palabras, dijo: “Ella no merece (ser violada), porque ella es muy mala, porque es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría. Yo no soy violador, pero si fuera, no la iba a violar porque no lo merece”. En una entrevista respecto de si aumentaría la participación de mujeres en funciones públicas, en marzo de 2018: “No es una cuestión de colocar cuotas de mujeres porque sí. Tenemos que colocar gente capacitada. Si colocan mujeres porque sí, voy a tener que contratar negros también”.
En dos entrevistas periodísticas radiales y televisivas, la primera en 1999 y la segunda en 2016, dijo: “Estoy a favor de la tortura y tú sabes que lo estoy” y que “El error de la dictadura fue torturar y no matar”. En un programa de televisión, en mayo de 1999: “Deberían ser fusilados 30.000 corruptos, comenzando por el Presidente Fernando Henrique Cardoso”.
Estamos frente a un hombre, ex militar, que naturalizaría la violación sistemática de Derechos Humanos (al menos) a lo largo de todo un país si ganara las elecciones, pero lo grave está en la aceptación del pueblo que parece no haber aprendido nada. Una Sudamérica en su etapa más oscura de la historia. Los dictadores diseñaron aparatos funcionales para asesinar, apropiar bebés, violar (en sus múltiples acepciones), ocultar la realidad y aterrorizar.

“Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia” – Adolf Hitler