El proyecto de Ley de alquileres, que obtuvo dictamen en Diputados el mes de octubre y se espera el debate en Senado para noviembre, busca beneficiar a los inquilinos que existen en todo el país mediante modificaciones al Código Civil y Comercial.

La propuesta legal incluye cambios en los siguientes ejes:

Aumentos: Serán semestrales y se ajustarán respondiendo a la inflación y los salarios. El valor de incremento se define tomando un índice conformado por el índice de precios al consumidor (IPC) y el coeficiente de variación salarial (CVS), que elabora el INDEC.

Plazos del contrato y garantías: La extensión de los contratos pasarán a ser de dos a tres años, siempre que se trate de locaciones destinadas a vivienda. Además, se aceptarán como variante de garantías los recibos de sueldo, aval bancario o seguro de caución.

Comisiones inmobiliarias: Las comisiones por los servicios de las inmobiliarias pasarán a ser un gasto del dueño y no del inquilino.

Cargas y registro: Los gastos vinculados al uso habitual de la vivienda estarán a cargo del inquilino, es decir, el pago de servicios mensuales y bimensuales, y de las expensas comunes. Las expensas extraordinarias (arreglos en los edificios, por ejemplo), deberán ir a cargo del propietario. El proyecto también establece que los contratos deberán ser registrados por el propietario ante la AFIP.