En diálogo con Nehuén Tronconi, voz del grupo musical creado en Avellaneda: «21 Gramos». Lo componen Hernán Martínez en guitarra, Luca Landaburu en bajo y Diego Benítez en batería.

¿Cómo surge la banda?

Comenzamos oficialmente en 2011 a trabajar con la formación actual. Con el guitarrista fundamos la banda en 2007 y empezamos haciendo covers de Almafuerte, Led Zeppelin, Flema. Con el tiempo nos fuimos posicionando con una banda hecha y derecha, a componer temas propios.

¿Cómo definís el estilo grupal?

Es de rock y tiene diferentes matices. Muchas cosas de los ‘90, de la escena grunge y del hard rock de los ‘70, tiene tintes stoner y es heavy metal también. No nos gusta encasillarnos en un estilo solo, y de hecho compartimos con bandas de diferentes estilos dentro del rock, siempre.

¿Qué rescatan de cada género que toman?

El grunge es la movida de los ‘90 donde aparecieron bandas como Soundgarden, Alice In Chains, Stone Temple Pilots y Nirvana. Eran bandas que dejaban todo en vivo, tenían una estética un poco desprolija pero también tenían su encanto, y musicalmente componían riffs poderosos pero con melodía de voz fuerte. El grunge tiene cosas del pop…hay temas grunge que en el estribillo parecen los Backstreet Boys. Es una mezcla de cosas pero salieron a romper todo. Nos identificamos más que nada con ese movimiento. Como que la banda al tocar diferentes estilos no se encasilla en uno solo, y eso esta buenísimo.

¿Cómo es su experiencia en escenarios?

En zona sur tocamos mucho en Burzaco, La Plata, Avellaneda. Tocamos mucho en Capital, y como tenemos toda la movida de Buenos Aires y nacional este años vamos a empezar a tocar en el interior. Llenamos el Roxy dos veces en Capital, un lugar ya icónico, tocamos en Uniclub, en Pinar de Rocha. En el Roxy movemos siempre entre doscientas y trescientas personas junto a otras bandas como Carroña Sharong. Nos juntamos para hacer más fuerza o hacer festivales con bandas. Acá en el sur, en Club Tucumán y Zadar, siempre tenemos una buena convocatoria.

¿Quién es quién en la banda?

Cada uno tiene su rol. Yo me encargo de las letras, la melodía de voz y manejar todo lo que son las fechas, hago un poco trabajo de manager. El guitarrista se encarga de los riffs, el bajista maneja muy bien las redes sociales aparte de componer algunos temas; el batero es el que se dedica exclusivamente a tocar, y en el ensayo es importante porque acomoda las canciones y las cosas en la sala. Yo también escribí y le puse nombre a las canciones, consigo los estudios de grabación, soy un poco el líder. Siempre fue así y les exijo a ellos que me sigan porque mantener en pie a la banda tenemos que estar en constante movimiento, sino se complica. Estamos en la búsqueda de equiparnos, de conseguir algunas cosas que nos faltan para seguir creciendo. Hernán lo que tiene es que es una máquina de hacer riff, el riff killer, el riff master y un gran compositor. Nos conocemos desde los 15 años y transitamos mucho camino juntos. Luca es mi sostén emocional, es mi hombro y hermano, siempre que estoy a punto de colapsar es quien me acobija. Diego vendría a ser el motor en cuanto a sonido, a fuerza dentro de la sala te acomoda todo, es muy bueno y se destaca por su pegada.

¿Qué hay de ustedes en sus discos?

Tenemos dos. El primero lo grabamos en 2014 y lo editamos en 2015: “Universos paralelos”, y el segundo es de 2018, se llama “Fiesta y siniestra”. Lo presentamos en el Roxy a sala llena. Estamos en proceso de construcción del tercer disco. El primero fue más que le gustó mucho a mucha gente, pero estábamos verdes a la hora de grabar, no teníamos mucha experiencia en estudio y tiene todos los errores que tiene un primer disco. En el segundo, encontramos el sonido que estábamos buscando y las composiciones son más elaboradas, se ve un gran progreso de la banda. El primero yo lo adoro pero no podemos escucharlo, y al segundo lo escuchamos de vez en cuando. Yo me operé de las cuerdas vocales en el medio de los dos discos y hay una diferencia de colores importante. Somos una banda laburante que busca todo el tiempo crecer, redescubrirse musicalmente. No nos gusta encasillarnos, no nos casamos con ningún estilo, siempre buscamos trascender mediante la música y también la imagen, porque somos muy estéticos. Siempre en función de crecimiento.

¿A qué aspiran en la música?

Este es un año difícil. Hay bandas que por ejemplo estaban tocando en Niceto o Vorterix, y ahora están haciendo un Roxy por un tema económico, porque alquilar un lugar grande sale muy caro y la gente está sin un mango, entonces capaz que en vez de gastarse la plata en una fecha lo gastan en un paquete de fideos. Este año queremos sostener el nivel de fechas que hicimos el año pasado, hicimos dos Roxys y ahora hacemos un Uniclub el 4 de mayo como fecha fuerte, junto a Transmutrar, una banda de Quilmes que presenta disco. Nos invitaron a la presentación de su primer disco, así que haremos una fiesta entre las bandas y después seguramente para fin de año hagamos un Roxy propio. Es mantener la vara del año pasado sabiendo que es un año difícil para pegar un salto más. Ya el año que viene, si dios quiere con disco nuevo, capaz que apuntemos un poco más alto. Ahora es momento de mantener lo que construimos.