El relator especial sobre el derecho a la privacidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Joseph Cannataci, visitó Buenos Aires y Chubut (del 6 al 17 de mayo) y destacó “la capacidad de cumplimiento legal en la agencia de espionaje del país, la Agencia Federal de Inteligencia, el inicio de inspecciones sorpresa dentro de la inteligencia militar y la adhesión de la Argentina a la Convención Internacional de Protección de Datos”.

Asimismo, manifestó su preocupación por el alto número de interceptaciones telefónicas que sólo deberían efectuarse “como último recurso”, ya que “la policía y los fiscales piden que las interceptaciones se lleven a cabo con demasiada facilidad y con demasiada frecuencia”.

Además, puso en duda los procedimientos usados para efectuar las captaciones, pese a cumplir con el estado de derecho, ya que el sistema que permite el uso del material interceptado es “anticuado y de diseño deficiente”. “El sistema actual genera un flujo de millones de CDs físicos que pueden caer fácilmente en manos indebidas.”

Otra de las preocupaciones señaladas por Cannataci fue el significativo aumento y despliegue de la red de cámaras de vigilancia y de tecnología de reconocimiento facial y de matrículas, sin una evaluación previa de su impacto en el derecho a la intimidad. “Los funcionarios y funcionarias a los que entrevisté dijeron estar seguros de que los sistemas existentes no violaban el derecho a la privacidad y cumplían con los requisitos legales, pero no podían explicar su necesidad y proporcionalidad”.