La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) Seccional Fiorito de Avellaneda se pronunció sobre la difusión de diferentes noticias vinculadas a la temática de la mala praxis médica en una nota de opinión titulada: “Que el árbol no nos tape el bosque”.

En la misma sostuvieron que “en los últimos tiempos fuimos testigos de una escalada mediática en la cual se han vertido a la opinión pública conceptos negativos en torno a la labor de los y las profesionales de la salud, particularmente contra los médicos y las médicas”.

“Esto surge a raíz de la mediatización de procesos judiciales en curso que los comunicadores difundieron con un enorme grado de irresponsabilidad, sin dimensionar las consecuencias negativas que estos dichos pueden generar en nuestra tarea cotidiana, en la relación médico-paciente y en la salud de la comunidad en general”, agregaron.

En línea con ello, el presidente de CICOP Seccional Fiorito, Aníbal Aristizábal, explicó que “los y las profesionales que realizamos procedimientos podemos tener complicaciones que pueden ser producto de negligencia, inoperancia, imprudencia o descuido de la observancia del personal a cargo, o bien pueden ser el resultado lamentable de una actuación correctamente consumada”.

Apuntó además que “en ninguno de los casos, los calificativos de ‘canalla’ o ‘asesino’ corresponden a alguna de las disposiciones antes descritas. Por supuesto, no desconocemos que los y las profesionales de la salud somos pasibles de sanción por errores derivados de nuestra tarea. Y lejos de sacralizar al equipo de salud, tomando una defensa corporativa, creemos pertinente analizar el estado en el cual los trabajadores y las trabajadoras nos desempeñamos diariamente”.

El dirigente gremial recordó que el tratamiento mediático sobre la mala praxis médica, se hizo, en la mayoría de los medios de comunicación, sin hacer mención de las condiciones en las que a diario los y las integrantes del equipo de salud desarrollan sus tareas.

De igual modo, afirmó: “Sin lugar a dudas, esta deplorable coyuntura deviene en una atención sanitaria deficiente y deshumanizada que favorece la industria del juicio por mala praxis que tiene como grandes perdedores a los trabajadores y usuarios”.

Alertó, asimismo, del silencio que reina acerca de la negligencia y la imprudencia de los que se llenan los bolsillos con el negocio de la salud a expensas de estas malas condiciones de atención.