Que River es uno de los equipos más grandes del continente, es cierto. Que resulta extraño ver una institución tan importante con un espacio vacío en el frente de su camiseta, también. ¿Pero a qué costo se estaría dispuesto a taparlo?

El acuerdo del conjunto millonario con la empresa Turkish Airlines trajo aparejadas dos cuestiones totalmente enfrentadas. La primera, una solución económica. La segunda, un sentimiento de reprobación muy profundo por parte de toda la comunidad armenia de la Argentina.

Los integrantes de esta colectividad vieron cómo la nación que provocó uno
de los genocidios más atroces de la historia de la humanidad tiene aterrizo, a principios de agosto, junto a los colores que aman.

River, hacía un año que no contaba con un sponsor principal que forme parte de su indumentaria. Eso le traía complicaciones a lo hora de llevar a cabo las cuestiones administrativas de la institución, porque las marcas que salen en la camiseta son las que más dinero aportan a las arcas de un club.

Después de terminar el vínculo con el Banco BBVA, el 23 de mayo del año pasado, el Millo se quedó sin patrocinador. Luego de varias ofertas que al presidente Rodolfo D’Onofrio desestimó por creer insuficientes, la que acercó la aerolínea turca fue más interesante. Es un contrato multimillonario por tres años, en los que la institución de Núñez recibirá 10 millones de euros más un 50 porciento si se cumplen objetivos.

Pese a las soluciones que esta suma puede traerle a River, los armenios y descendientes de personas que lograron escaparse de aquella tragedia provocada por el Imperio Otomano entre 1915 y 1923, reprobaron esta decisión porque consideran que es un dinero manchado por la sangre de muchos compatriotas que no pudieron sobrevivir.

Esta indignación es potenciada debido a que el vicepresidente segundo del conjunto millonario es integrante de la colectividad, Matías Patanian. No pueden concebir que una persona a quien le tocó de cerca tal fatalidad sea partícipe de esta resolución. Muchos se sintieron traicionados. No lograron entender cómo alguien dejó de lado sus convicciones y amor por los propios en detrimento de lo económico.

Patanian había dado una entrevista en 2015 a Diario Armenio, una web de dicho país, en la que sostenía: “Llevo el arraigo armenio con muchísimo orgullo”. Pero ¿dónde quedó ese orgullo cuando apareció la plata? Él dice sentirse incómodo por tener que aceptar a Turkish Airlines, pero que lo entiende porque el presidente debe pensar en el bienestar del club.

Las Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) se manifestaron al respecto: “Turkish Airlines, como empresa estatal de Turquía, representa los intereses del régimen de Recep Tayyip Erdogan, un gobierno negacionista, autoritario, que persigue y encarcela a opositores y periodistas”. El repudio fue total, pero al vicepresidente de River no pareció importarle.