Ser vegetariano ¿es poco saludable?

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El vegetarianismo es más que una dieta, sino que es una decisión de cambio de hábitos a los que la mayoría de la población está condicionado desde pequeños. Vivimos en una cultura cuyas tradiciones están estrechamente basadas en la cría, faena y consumo de animales, sin embargo, existe una tendencia global que se basa en dejar de comer carnes.

Lucas Martínez tiene 28 años. Hace cinco años cambió su alimentación. “Estaba saliendo con una chica que era vegetariana. De salir y convivir con ella, observaba lo que hacía y me generaba intriga. Lo veía raro, le hacía chistes como tirarle carne en el plato. Sobre esto ahora digo “soy un salame”. Un día estaba con amigos que me hablaban sobre esta chica, y decían cosas como que a ella le faltaba nutrientes y que se iba a morir por elegir no comer carne. Como para contradecirlos, les dije “a partir de ahora, me voy a hacer vegetariano”. Desde ese momento sigo siéndolo”.

Carla Suárez tiene 25 años: “Hace 3 años y medio soy vegetariana, y estoy súper feliz con mi decisión. No me costó mucho. Hay gente que va dejando de a poco, a veces dejan las carnes rojas y después las blancas. En cambio, yo dejé todo de golpe. Deje de comer animales”.

Motivaciones

Lucas cuenta que el vegetarianismo es una decisión ética, pero que también lo elige como estilo de vida saludable de la mano con las maratones en las que él participa. “El sufrimiento animal no debería existir. Es una locura que los criemos en líneas de producción como si fuesen elementos, y son vidas que no deberían sufrir y tiene sentimientos”, indica. Carla coincide con las intenciones de Lucas: “pienso que podemos vivir sin comer animales”.

Hace 16 años que Patricia Fink es vegetariana. “La dieta alimenticia de las personas no necesita ser en digerir animales. Cuando la ciencia no conocía como conoce ahora lo que integra un alimento y cómo se reemplazan proteínas animales por vegetales, era necesario comerlos. Ahora, no. Su tortura y muerte porque resultan ricos es una indiferencia absoluta ante el dolor y sufrimiento de seres indefensos, y un comercio enorme de la carne y los derivados, como las pieles”, comenta al respecto.

“Una cosa importante es el trato a los animales. Estoy en contra de los criaderos donde las gallinas están con la luz prendida 24 horas para que pongan huevos, donde viven meses que son de tortura absoluta, porque no se les permite dormir. Lo mismo con las vacas, que se las encierra en cubículos donde se las alimentan con granos. Es un mito que pastorean libremente. Hay lugares donde se las engorda rápidamente y se las mata para consumo. Su vida es una tortura, porque a la vaca no se la mata consciente y por sangrado, con convulsiones, gritos y dolor”, asegura Patricia.

Glenda Corrá eligió a sus 14 años, quitar toda carne de su dieta. Ahora tiene 22 años, e indica sus razones. “Me acuerdo de estar viendo “Earthlings”, sobre el abuso animal. A los dos días, con mi mejor amiga hicimos el cambio de alimentación en equipo. Es una decisión completamente moral y humana. Ya después de ocho años de no comer carne tampoco me atrae. Sí, es moral, pero también se ha vuelto un hábito alimenticio”.

“Earthlings” (que significa “Terrícolas” en español) es un documental realizado con cámaras ocultas en diferentes espacios de cría de animales para consumo humano. Esta producción, narrada por el actor Joaquín Phoenix (el actual protagonista del film “Joker”) fue reconocida mundialmente, ganadora de múltiples premios, y puso en el tapete la cuestión del especismo. “Los humanos, no siendo la única especie sobre el planeta, comparten este mundo con millones de otras criaturas, dado que todas evolucionamos aquí juntas. Sin embargo, somos los humanos quienes tratamos de dominar la Tierra, a menudo tratando a otros seres como meros objetos. Por analogía con el sexismo o el racismo, el término especismo es un prejuicio o actitud favorable hacia los intereses de los miembros de la misma especie y contra los miembros de otras especies. Si un ser sufre, no existe justificación para no tener en consideración ese sufrimiento. No importa la naturaleza del ser. El principio de igualdad requiere, que el sufrimiento de uno, sea valorado de igual forma que el sufrimiento del otro”, comparte Earthings.

La importancia de estar bien informados

Lucas Martínez indica que hizo el cambio sin saber cómo compensar y complementar nutrientes que antes conseguía en la carne. “Sabía que no tenía que comer carne, pero del resto de las cosas como de las facturas y las galletitas, los restaurantes y kioscos, faltaba mucha información. Al no saber bien qué comer comía poco. Cuando salía a la calle no comía nada, estaba todo el día tomando gaseosa, y bajé 12 kilos en tres meses, algo muy peligroso. Mi viejo se alertó, me mandó al médico, le pedí un análisis de sangre y fui a la nutricionista, con quien aprendí a alimentarme”.

“Tu cuerpo necesita ciertos nutrientes que deja de recibir de golpe si no tenés la suficiente información como para reemplazarlos. Nos podemos sentir debilitados, nos podemos desmayar. No es que nos hace mal ser vegetarianos, sino que hay que saber balancear”, agrega Lucas.

Carla comenta que tiene “un entorno gente que es vegetariana. Tengo una amiga vegana, mi mamá y sus amigas me prestaban libros del tema y fui leyendo para saber obtener las proteínas que supuestamente tiene la carne y otros alimentos no”.

Por su parte, Glenda afirma que por no saber cómo alimentarse correctamente en su transición sufrió anemia. “Cuando fui a la nutricionista me explicó cómo tenía que hacer una dieta bien. Con el tiempo e información empecé a conocer un montón de comidas y recetas que no son de la oferta general, ni tampoco lo más conocido”.

Sobre esto, la nutricionista Paola Mosqueira indica que un plan alimentario completo debe incluir legumbres, cereales fortificados, frutas, hortalizas de hoja verde, frutas secas, semillas, germen de trigo y tofu. “Por otro lado, se puede aplicar lo que se conoce como complementación proteica, ya que es una buena forma de cubrir necesidades proteicas y de aminoácidos esenciales para las personas. Se trata de consumir en combinaciones de alimentos, como ser legumbres con cereales integrales; frutos secos y semillas con lácteos vegetales; legumbres y frutos secos; frutos secos y semillas con cereales; y cereales integrales con lácteos vegetales. Por ejemplo, comer lentejas con arroz; o arroz con leche vegetal y frutos secos”. Y la nutricionista finaliza, “las alimentaciones vegetarianas bien planificadas y desarrolladas son apropiadas para cualquier etapa de la vida, inclusive durante el embarazo y la lactancia”.

Asimismo, existen espacios de capacitación sobre estas dietas, como talleres de cocina para aprender a cocinar sin carne, e inclusive, un curso virtual de alimentación vegetariana y vegana (a cargo de un popular Dr. de la televisión) que otorga certificado oficial.