Se acercan las fiestas de fin de año y, con ellas, uno de los acontecimientos más traumáticos para la vida de los animales: los fuegos artificiales, cuyas detonaciones pueden generarles pánico, taquicardia, su extravío y también la muerte. Desde hace más de una década y a través de una Ordenanza municipal, Berazategui prohibió la tenencia, comercialización, depósito y venta minorista al público de todo elemento de pirotecnia y cohetería.

A través de la Clínica Veterinaria Municipal brindan consejos para que las mascotas pasen una Navidad y un Año Nuevo de la mejor manera posible, teniendo en cuenta que la capacidad auditiva de un perro, por ejemplo, es entre 25 y 30 veces superior a la de un ser humano, lo que los hace padecer muchísimo con cada una de las explosiones de estos artefactos.

“Si a muchas personas nos molesta el ruido ocasionado por la pirotecnia, imaginémonos lo que puede generarle a un perro, que tiene un oído mucho más potente y desarrollado que el nuestro. Sin dudas, para nuestras mascotas, estas detonaciones representan ruidos extremadamente fuertes e inesperados, que pueden provocarles muchísimo daño. Por eso, a la hora de lanzar fuegos artificiales pensemos en ellos y también en los animales callejeros, que ni siquiera tienen un resguardo”, explica la doctora Lina Osorio, de la Clínica Veterinaria de la Municipalidad de Berazategui, quien ofrece algunas recomendaciones.

“En el caso de los gatos, lo ideal sería que los tengamos en un lugar de la casa oscuro y escondido. En vez de dejarlos sueltos para después no saber dónde están, antes de que empiece todo el ruido procuremos armarles una camita dentro de un armario o placard, un lugar cómodo para ellos, donde podamos cerrar la puerta y ya queden ahí, resguardados”, señala la especialista.

Con respecto a los perros, Lina Osorio aclara que “va a depender mucho de su temperamento: si son animales muy consentidos, que suelen estar a arriba de sus dueños, lo mejor sería no brindarles demasiada atención”, y sostiene: “Porque si notan que nosotros, como sus alfas, estamos muy atentos a la situación, se pondrán más nerviosos con cada nueva detonación, lo que se irá agravando a medida que se incrementen las explosiones. Por eso, lo ideal en este caso es tenerlos dentro de la casa, demostrarles que todo está bajo control, acompañado cada tanto con algún mimo pero sin tenerlos todo el tiempo a upa”.

También, desde la Clínica Veterinaria se aconseja no dejar a las mascotas en terrazas o patios, donde puedan caerse o haya elementos con los que puedan llegar a lastimarse, por ejemplo vidrios; y tampoco mantenerlos atados, porque pueden ahorcarse o generarse graves lesiones.

Asimismo, se sugiere colocarles un collar con una chapita identificatoria, que incluya un número de teléfono, a fin de poder comunicarse con el dueño si llegaran a extraviarse; y asesorarse con un veterinario, en caso de decidir aplicarles algún calmante.

“Si son animales extremadamente nerviosos y los propietarios consideran que lo ideal sería que tomasen algún medicamento, deberían consultarlo con su veterinario de cabecera. Pero siempre antes de las fiestas, para saber qué tipo de medicación pueden utilizar, porque no todos pueden usar las famosas gotitas. Hay razas sumamente sensibles y otros que, por sus características propias (como enfermedades previas), no van a poder tomarlas. De todas maneras, existen muchas otras alternativas que pueden recetárseles, pero necesariamente deben empezar a darse antes de los festejos de fin de año, para saber cuál es el medicamento ideal y cómo dárselos, y para que las mascotas puedan acostumbrarse”, afirma la médica veterinaria.