El lugar fue clausurado cuatro veces en menos de 15 días por las autoridades municipales. Ahora, el dueño de la misma será investigado por la justicia por el delito de desobediencia reiterado.

A raíz de la gran cantidad de denuncias formuladas por parte de los vecinos linderos al lugar, el Municipio de Quilmes, en el marco de la puesta en marcha de los operativos de control y fiscalización de nocturnidad, clausuró local conocido como La Mansión situado en la calle Pasaje Bottaro.

Según informaron autoridades municipales, la Agencia de Fiscalización y Control Comunal recibió una innumerable cantidad de denuncias de vecinos de la zona quienes manifestaron que en el lugar se realizan fiestas clandestinas a las que concurrían menores de edad, motivo por el cual se procedió a la inspección y clausura del domicilio a los fines de evitar la realización de cualquier actividad comercial vinculada a las denunciadas.

Sin embargo, el 29 de diciembre de 2019 se presentaron en el domicilio inspectores del área de nocturnidad, conjuntamente con Ignacio Castro, subsecretario de la Agencia de Fiscalización y Control Comunal, constatando que al momento de la inspección se realizaba un evento social del tipo fiesta clandestina violando así la clausura anterior, motivo por el cual se procedió a la re clausura preventiva y se efectuó el desalojo de los concurrentes.

Luego de esos hechos, el pasado 3 de enero, se constató la realización de una nueva fiesta clandestina con cobro de entradas y convocada vía redes sociales en el mismo domicilio, por lo que los inspectores del área procedieron una vez más a la re clausura del lugar y desalojo de los asistentes dejando una consigna policial con fines preventivos.

Finalmente, el 5 de enero, tras constatarse la realización de una fiesta social y tras violentar la medida, se procedió a realizar nuevamente la clausura de la vivienda dando en esta ocasión intervención al personal policial de la seccional primera de Quilmes, con el objetivo de dar intervención a la Justicia Penal por los hechos, en cabeza del titular del domicilio, a fin de que sea investigado por el delito de desobediencia reiterado.