Así lo afirmaron padres y vecinos de la Escuela Privada Ranelagh, quienes contaron que la técnica es utilizada para robar autos estacionados en las inmediaciones del colegio durante los horarios de entrada y salida de los chicos.

Padres y vecinos de Ranelagh denunciaron el día de ayer que en las inmediaciones de la Escuela Privada Ranelagh, ubicada en la intersección de las calles 367 y avenida Eva Perón, personas no identificadas se encontraban robando autos estacionados mediante el uso de inhibidores de alarmas.

Según los testigos, los hechos se producirían en el horario en el que los chicos entran y salen de la escuela, momentos que resultan propicios para realizaros debido la gran circulación de personas junto a la gran concentración de autos en la zona. También pidieron que la policía se haga presente en el lugar por la mañana.

Los inhibidores de alarmas son una realidad que afecta al país hace ya varios años. La técnica utilizada por los ladrones que los usan es quedarse cerca de las personas cuando están por cerrar el auto mediante el uso del cierre centralizado. En ese momento, el aparato bloquea la señal de la alarma dando como resultado que las puertas no se cierren.

En algunos casos el asunto solo termina ahí pero puede ir más allá si la persona dejó las llaves de su casa junto a alguna identificación encima del vehículo. Los especialistas afirman que la única forma de evitar ser víctima de este tipo de robos es asegurarse de que luego del uso del cierre centralizado las puertas hayan quedado efectivamente cerradas.

No son los primeros hechos de inseguridad que se registran en Ranelagh. Los vecinos vienen denunciando una escalada en los hechos de este estilo y, a la par, la nula respuesta de la comisaría local. Es por ello que varios grupos de ellos se han reunido en foros virtuales para compartir las novedades recientes.