El intendente local Juan José Mussi estuvo presente en el aniversario del Club Voluntad y en la inauguración de la plaza continua. Sin embargo, vecinos se quejaron en las redes sociales del estado en el que se encuentra actualmente la plaza San Martín luego de meses de intervención.

El Club Voluntad del barrio El Sol celebró ayer su 34° aniversario y, a la vez, la inauguración de la plaza Voluntad que se encuentra al lado de la institución. El intendente municipal, Juan José Mussi, estuvo acompañando a los vecinos en la jornada y durante su visita a la institución entregó un subsidio para la compra de material deportivo.

En ese marco, Mussi subrayó que «tanto el club como la plaza son lugares por los que sentimos gran satisfacción, sobre todo cuando los vemos ocupados por los vecinos. Cuando un niño juega y corre está sano, y eso es lo fundamental».

Por su parte, la presidenta del Club Voluntad, Carmen Gross, expresó que «estamos muy contentos porque todo esto nos sirve para seguir trabajando por los chicos. Nosotros no queremos que estén en las calles, hacemos todo por ellos».

Con la renovación, la plaza ahora cuenta con juegos nuevos, mesas, faroles, bancos, luces Led, maceteros, cestos de basura, postes de precaución para los niños y árboles del Vivero Municipal. Además, se arreglaron y pintaron los juegos que ya estaban en el lugar y se sumaron carteles en homenaje a dos socios fundadores del club vecino: Carlos Volpi y Ramón Princich.

Según la propia Municipalidad, la puesta en valor se enmarca en la política municipal de remodelación de los espacios públicos de todo el distrito que se viene desarrollando desde 2018.

Sin embargo, personas que se acercaron a la plaza San Martín cuestionaron esa política municipal de puesta en valor y denunciaron, mediante las redes sociales, el estado en el que se encuentra ese espacio verde después de meses de intervención.

«Así está la plaza San Martín. La calesita duró un día. La sacaron porque estaba mal colocada y se lastimo una nena pero dejaron el pozo lleno de agua. Después hablan del dengue» afirmó una de las vecinas, mientras que otro agregó que «no es solo eso, también está el pasto largo y de noche no podés pasar por la oscuridad y los que se juntan a tomar y a robar».