Animales se apoderan de las calles por la ausencia de personas. La medida de cuarentena obligatoria llevó a que muchas ciudades comuniquen fenómenos como la aparición de animales silvestres en plena ciudad, así como enormes descensos de dióxido de nitrógeno en el ambiente. Por otro lado, aseguran que en las calles se han visto más roedores e insectos que antes.

La pandemia de Coronavirus está provocando efectos colaterales: comercios cerrados, como fábricas inactivas, puertos clausurados, bancos cerrados, y apenas tráfico vehicular, todo esto con el objetivo de contener el crecimiento exponencial de la curva de contagio. Sin embargo, estas medidas también contribuyeron a “despejar” algunos cielos y convertir el mundo en un escenario ideal para que ciertas especies salgan tras la ausencia de los humanos en las calles.

Además de los animales, se pudo evidenciar una creciente presencia de insectos como polillas, abejas y mosquitos, entre otros, aunque aún no está completamente determinado. “En relación a los insectos, lo que observamos con las polillas y abejas puede estar relacionado con la disminución de movimiento, pero a diferencia de lo que ocurre con los animales de acuerdo a Ricardo Ferrario, dueño de Clean City y especialista en la gestión de control de plagas, la aparición de insectos como polillas responde netamente a lo estacional. No lo relacionaría con la cuarentena, ya que no hay ningún tipo de evidencia científica sobre ello”.

Para Alejandro Inti Bonomo, responsable de la carrera de Gestión Ambiental en la UADE, siempre hay explosiones poblacionales de determinados insectos como abejas o polillas que no necesariamente tienen que ver con la cuarentena: “Aún no hay evidencia que lo relacione con la cuarentena obligatoria. Lo que sí está bajando es la contaminación atmosférica producto de las actividades industriales”.

En cuanto a los animales que están apareciendo en la ciudad tras la ausencia de las personas en las calles, Ferrario explicó que son elevadas las preguntas por aparición de roedores en la ciudad: “La aparición de los roedores en las calles es algo realmente preocupante. Las llamadas responden a usuarios que las ven revolviendo la basura en calles desoladas. El gran problema es cuando la población vuelva a la normalidad y los comercios como los de gastronomía abran, hay que controlarlas porque puede ser un gran problema”.

La NASA y la Agencia Espacial Europea afirmaron que, desde enero, sus satélites de monitoreo de contaminación sobre China detectaron enormes descensos de dióxido de nitrógeno, que es producido generalmente por los motores de vehículos, plantas termoeléctricas y fábricas. “Existe evidencia de que el cambio está relacionado, al menos parcialmente, con la desaceleración económica tras el brote de Coronavirus”, comentó la NASA en un comunicado.

Asimismo en Italia según datos de un satélite de la Agencia Espacial Europea, la contaminación del aire ha disminuido tras el silencio y el aire limpio que reemplazaron el fuerte ruido de los turistas que abarrotaban los estrechos callejones de la ciudad lagunar y la contaminación causada por los potentes motores de las lanchas utilizadas por los residentes y trabajadores.

Es así que se reportaron bajos niveles de dióxido de carbono, producido por la actividad humana, que se ha visto paralizada tras la emergencia sanitaria que se encuentra atravesando el mundo.-