Al menos 98 médicos, enfermeros y kinesiólogos   argentinos que están en Europa buscan volver al país,  estaban trabajando en el exterior,  se autoconvocaron  y  quieren venir a aportar lo suyo cuando se necesitan cada vez más manos que curen  y ayuden a combatir la pandemnia de Coronavirus.  Este domingo por la tarde estarán en Buenos Aires gracias a su propio esfuerzo y el de una empresa privada y la Cancillería argentina.

La iniciativa arrancó en Barcelona, donde  los profesionales se autoconvocaron  a través de una página Web. La idea prendió también en otras ciudades españolas: Madrid, Bilbao, Cádiz. Y también fuera de España: dos se sumaron desde Holanda, seis desde Alemania, cinco de Inglaterra y dos de Suiza, uno de ellos con funciones en la Organización Mundial de la Salud (OMS). También hay médicos de Italia.

Entre los profesionales que vienen figuran una residente de Dermatología del Hospital Italiano que estaba completando un posgrado en España, un médico del Garrahan, un kinesiólogo especialista en sistemas respiratorios y residentes con especialización en diagnóstico por imágenes.

El operativo retorno no fue fácil: además del esfuerzo empresario y de los mismos profesionales de la salud, hizo falta la colaboración de Cancillería para poder volar en un panorama de cancelaciones constantes y prohibiciones para circular en los países europeos más afectados por el Covid-19. Además de Solá y Kreckler, también cumplieron un rol clave en las gestiones el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, y el cónsul argentino en Barcelona, Alejandro Alonso.

Una vez en Buenos Aires, los profesionales cumplirán el protocolo correspondiente: se someterán a desinfección, se medirá su temperatura corporal y se les ordenará una cuarentena de 14 días.

En varios países del mundo hay unos 200 médicos más que quieren volver al país. Desde Cancillería informaron que se está analizando su regreso en el marco de las disposiciones tomadas por el presidente Alberto Fernández.

El el Gobierno nacional anunció el cierre total de las fronteras, de los aeropuertos y puertos de todo el país. La medida dispuesta por un decreto de necesidad y urgencia alcanza a los argentinos que están en el exterior, salvo pocas excepciones, como la de estos profesionales de la salud.