El gabinete económico analizó la posibilidad de realizar un nuevo pago de 10 mil pesos a informales y monotributistas.

El gobierno analiza extender por un mes más el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), por el cual se pagan $ 10 mil a trabajadores informales, monotributistas de las categorías más bajas y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El IFE fue anunciado a principios de abril para ayudar a los sectores más vulnerables y los que se mueven en la economía informal, a sobrellevar el impacto del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado para contener la pandemia de coronavirus. Pensado para cubrir a cerca de 4 millones de personas, alcanzó finalmente al doble, 8 millones.

El primer pago del IFE comenzó a cobrarse en abril y, por el extenso cronograma diseñado, hay pagos que seguirán hasta el 1º de julio. Para la segunda tanda, podrían inscribirse un millón de beneficiarios más. Muchas son personas que presentaron su solicitud y no ingresaron por errores formales.

Aunque todavía no comenzó a desembolsarse, el gobierno también trabaja en la implementación de una segunda etapa del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), por el cual el Estado se hace cargo de una parte de los sueldos de las empresas privadas, teniendo en cuenta que la cuarentena se extendió hasta el 10 de mayo y es probable que también continúe después de esa fecha.

En su primera emisión, el Ingreso Familiar de Emergencia enfrentó una seria dificultad: salvo en el caso de las personas ya empadronadas en algún plan social o registradas en las primeras dos categorías de monotributistas, la población objetivo no estaba identificada en su totalidad. Por otra parte, una vez inscriptos, los beneficiarios debían elegir el modo de cobro entre las cinco opciones que se le presentaban. Fue engorroso y hasta hace una semana, todavía quedaban más de dos millones y medio de inscriptos aprobados, sin haber hecho la opción.

Entre estos beneficiarios, se encuentran muchas personas con ocupaciones de frecuencia irregular y sin experiencia en trámites bancarios o de inscripción vía Internet.

La extensión de la cuarentena obligará al gobierno nacional a estirar la atención a otros sectores, incluyendo empresas que quedaron paralizadas por las normas del aislamiento obligatorio y, por lo tanto, sin ingresos. Para el pago de los sueldos de marzo, el gobierno dispuso un programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) por el cual las empresas inscriptas podían recibir la ayuda o subsidio oficial de hasta dos salarios mínimos por empleado para el pago de los salarios. Se estima que entre el fin de semana y el inicio de la próxima, se dé a conocer la aplicación del programa de asistencia también a los sueldos de abril.