El agua para uso humano en este distrito es uno de los puntales en el top ten de los reclamos vecinales: falta de agua, falta de presión, exceso de cloro, elevados niveles de sarro, partículas en suspensión, salinización en algunas zonas: son las quejas habituales de los berazateguenses, a las que habría que agregarle los reiterados cortes de luz (que provocan la falta de agua) y el deterioro de la red de distribución, producto de la falta de inversión durante años.

En Berazategui, el agua proviene del Acuífero Puelche y es la Municipalidad la encargada de distribuirlo a los vecinos a través de una red, por “casi” todo el distrito: en pleno siglo XXI, el Centro Agrícola El Pato no recibe agua de red y, salvo los últimos barrios inaugurados, son los propios vecinos los que tienen que costear y realizar sus propias perforaciones, para acceder al agua, que muchas veces no es apta para consumo humano.

Una encuesta realizada por el Foro Regional en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente, junto con otras ONG’s, a principios de 2020, arrojó como resultado que el 74% de la población no tiene abastecimiento de agua “constante” (varios días a la semana sin agua) y el 13% tiene serias dificultades para acceder a ella. Es decir, el 87% de los vecinos de Berazategui están con problemas de provisión de agua.

La comuna posee 106 pozos diseminados en todo el distrito, autorizados y monitoreados por la Autoridad del Agua (ADA) donde se sumergen bombas de extracción que llegan hasta las profundidades del acuífero Puelche (alrededor de los 70 metros, aproximadamente, para su posterior cloración y distribución a través de la red pública municipal. Según la ADA, cada pozo tiene un clorinador por goteo, que garantiza entre 0,2 y 0,5 partes por millón de cloro en agua. Sin embargo, uno de los reclamos vecinales es la queja por los altos valores de cloro que tiene el agua de red, que la torna por momentos en intomable. Bueno es recordar que la ingesta de cloro en exceso, es perjudicial para la salud.

Inversiones en la red

La red de distribución de agua publica tiene años de inaugurada y ya empieza a generar problemas, sobre todo en aquellos lugares donde la demanda se disparó por el aumento de la densidad demográfica, por las cerca de 40 torres de edificios inaugurados en el centro del distrito.  Sin embargo, la falta de recursos se siente seguida y no sola en verano.

Los countries y barrios cerrados del distrito no están conectados a la red de agua pública y poseen sus propias perforaciones, que alimentan sus inmensas piscinas y riegan sus extensos parques, sin ningún pago por dicha extracción y consumo, ni recomendación para regular su uso y abuso: al Acuífero Puelche lo tratan como si el fluido fuera eterno: según las autoridades municipales se consume en Berazategui alrededor de 200 litros de agua por día, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda 50 litros por persona, por día.

El futuro del agua

A principio de 2020  se dejó trascender que el Municipio está negociando con AySA el traspaso del servicio, incluso algunos de ellos hablan de una reunión entre el Intendente y la presidenta de esta empresa, Malena Galmarini.

 

Ya en la apertura de las sesiones ordinarias 2020 del Consejo Deliberante local, el jefe comunal Juan José Mussi volvió a reiterar que está negociando con Provincia y Nación una solución al tema del agua porque el municipio “no tiene finanzas”.    El problema es que conectados a ABSA o AySA Berazategui pasaría a tomar agua del Río de la Plata, que es el más contaminado del continente americano.

Es más, en 2014 se aprobó en el Concejo Deliberante de Berazategui la Ordenanza N°5086 que crea un organismo descentralizado llamado “Aguas de Berazategui Sociedad del Estado” (ABSE) para que se haga cargo de todo el servicio de agua, desde su extracción, hasta que llegue a la canilla del vecino. Los directivos de ABSE serán designados por el Intendente, con acuerdo del deliberativo local. Queda claro, entonces, que el municipio tiene todo listo para sacarle la responsabilidad de la gestión del “agua pública”, de la órbita del intendente.

Hoy el problema se resolvería, según especialistas consultados, con la perforación de nuevos pozos en distintos puntos “críticos” del distrito –hoy concentrados en su mayoría en las localidades de El Pato y Pereyra- y empezar paulatinamente a poner en condiciones las redes, las que muchas veces corren muy cercanas a la red cloacal.

El estado del acuífero Puelche es incierto, por lo menos en el orden de acceso público, por lo que sería importante conocer su estado, el nivel de profundidad, su situación físico-química y bacteriológica y cuantificar sus reservas, para poder proyectar y racionalizar mejor su uso.